Los paisajes tienen sabor, y lo tienen porque a lo largo de muchas generaciones han sido transformados por la agricultura y la ganadería, por queserías, sidrerías, bodegas… Contar nuestra gastronomía desde el saber de las gentes de cada lugar, de los paisajes, mostrando qué y quienes están detrás de cada producto es el objetivo de Catar Navarra, una iniciativa que propone visitar ocho localidades navarras más Bilbao y Bayona que comienza con un paseo guiado para comprender el paisaje de donde proceden los productos, sigue con un foro de reflexión y vivencias y culmina con una cata de pinchos elaborados por chefs locales y vinos denominación de origen Navarra.

Pocas veces tenemos la posibilidad de entender qué hay detrás de un producto. Bebemos vino, comemos quesos, chistorras o verduras y nos quedamos con su sabor y sus cualidades, pero sin conocerlo a fondo, de dónde viene, qué historia tiene detrás, cual es su paisaje. Catar Navarra, una iniciativa del Gobierno de Navarra junto a ayuntamientos y entidades locales, pretende paliar ese desconocimiento y propone a las personas que se animan a disfrutar de la experiencia todo un viaje alrededor de nuestra gastronomía, una ocasión fantástica para acercarnos de una manera diferente a loa alimentos y una forma sostenible de hacer turismo por nuestra Comunidad.

La experiencia ha arrancado ya con las citas de Tafalla y Estella-Lizarra la pasada primavera y ha continuado ahora con la cita de Lekunberri, celebrada hace unos días. Le seguirán las visitas a Arguedas, Roncal-Erronkari, Sumbilla, Sartaguda y las salidas a Bayona y Bilbao, más el evento final, que tendrá lugar en Pamplona-Iruña a principios de noviembre.

Catar Navarra es una  apuesta por los “Territorios Culturalmente Inteligentes y sostenibles” y por los “territorios vivos” en tiempos de la nueva globalización y el despoblamiento que habla sobre la necesidad de un nuevo enfoque sobre el modelo turístico, exponiendo las pautas que marca el plan estratégico de este sector y tiene que ver con lo agro-alimentario. Desde la asunción de la complejidad de nuestra economía, la apuesta por productos y productores con valor añadido, autenticidad y alma; los hijos de un territorio y su historia.

La cita de Lekunberri

Como ejemplo de esto que estamos contando está la cita de Lekunberri, que se celebró el pasado 17 de agosto congregando a 80 personas durante el paseo guiado y a más de 150 en la cata de pinchos.

El evento comenzó a las 10 de la mañana, con un paseo interpretativo denominado “En los secretos de Aralar”, un recorrido circular que se inició en la Iglesia de Astitz y visitó la cueva de Mendukilo, un precioso recorrido para descubrir el paisaje natural y cultural de Aralar adentrándose en las entrañas de una montaña mítica como pocas, con su sugerente oferta de luz y sonido, ofreciendo un relato real y fantástico a la vez, a través de una de las guías del equipo de Mendukilo.

 

Una vez finalizado el paseo, comenzó al mediodía el evento-cata-espectáculo en el patio del centro escolar de Lekunberri, con un recibimiento a los asistentes con música en vivo y un entrante con queso, pan con aceite y sidra de la zona.

Acompañados de músicos, y una actriz representando la importancia de la D.O. de Navarra, miembros de INTIA, de los consorcios y Hoteles de la zona, los alcaldes de Irurtzun, Aitor Larraza, y San Martin de Unx, Javier Leoz, (que nos habló del futuro y las bondades del vino rosado de Navarra) y diferentes productores de toda Navarra, entre ellos una pastora que, con indudables dotes comunicadoras, arrancó los aplausos de los asistentes, vinculando el amor a la naturaleza y, en especial, a la nuestra, con un mejor futuro para todos y todas.

A continuación, comenzó la degustación de nuestras delicatessen, mientras INTIA presentaba un avance del proyecto “Nafar Gutiziak”, una estrategia de futuro, con las delicias de Navarra como protagonistas, considerando que “detrás, sobre, bajo o al lado de los productos, hay cultura, gente, historias, y paisajes”.

No olvidaron quienes participaron en el evento la importancia de re-descubrir las diferentes zonas de Navarra y sus valores. Así, varios productores se encargaron de contarnos sus experiencias vitales en torno a los productos locales que, en esta jornada del sábado, tuvieron como grandes protagonistas a Queserías D.O. Idiazabal, el Consorcio Plazaola (Bikain, Antsonea, Anatxonea), la sal de Salinas de Oro (“El caviar de la sal”), Aceite de la Maja (Mendavia), José Uranga (tomate viejo y melocotón de Sartaguda), el talo (Kristina Saralegi) o el colectivo Bertatik-bertara.

Una vez caldeado el ambiente, entraron en acción los cocineros Iñaki Andradas, de Baserriberri y Diego Martínez, de Maskarada junto a los viticultores, Celayeta, Lezaun y Aristu  y Kristina Saralegi, que presentaron los «pintxos/bocados” y los vinos que los maridaron y que encantaron a los presentes: “Bloody mary de tomate y melocotón”, con miel de la zona; “Pasta-oink”, sandwich de pastrami de euskaltxerri rúcula, mostaza y mayonesa cítrica; “Talo con chocolate”; y un dulce/postre, además de un “regalo/sorpresa” que los asistentes llevaron a sus casas:  “Lurraren sustraiak” o el bosque comestible. Y todo ello acompañado de sidra de la Sidreria Toki Alai, de Lekunberri; Rosado de Gonzalo Celayeta wines; “La huella de Aitana” rosado de garnacha con 4 meses en barrica de roble americano; espumoso de Bodegas Aristu, “Aristu extra brut garnacha” y tinto de Bodegas Lezáun, “Lezáun Tempranillo 18”, Premio al mejor tinto navarra 2019. D.O.Navarra.

 

 

 

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